El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, llegó a su domicilio en Ensenada, donde continuará bajo prisión preventiva domiciliaria el proceso penal que enfrenta por presunto contrabando de hidrocarburos y delincuencia organizada.
Ruffo, de 74 años, fue trasladado desde el penal federal de El Altiplano, en el Estado de México, luego de que un juez modificara la medida cautelar en su contra.
El traslado por carretera hasta Baja California duró 39 horas. Durante el recorrido, permaneció esposado y fue llevado en distintos vehículos de la Guardia Nacional conforme el convoy avanzaba por varios estados.
A su llegada, fue recibido por familiares y habló brevemente con los medios de comunicación que lo esperaban afuera de su vivienda.
El exmandatario aseguró que recibió un buen trato por parte de los elementos que lo custodiaron, aunque relató que no pudo dormir durante el viaje y que las esposas le causaron molestias en las muñecas.
“Es protocolo, así lo tienen ellos —la Guardia Nacional—, a todo mundo lo regresan por tierra”, comentó.
Sobre las acusaciones que enfrenta, Ruffo se declaró inocente y afirmó que desde el inicio de las investigaciones estuvo dispuesto a comparecer ante las autoridades.
Sostuvo que su participación en la empresa investigada se limitaba a ser accionista y negó haber intervenido en las actividades que le atribuye la Fiscalía.
“Yo me declaré inocente, estaba dispuesto a ir a comparecer. En la empresa soy accionista, no participé en nada más. Sin embargo, decidieron tomar el camino de apresarme, esto tiene dimensiones políticas, esto es lo que está pasando”, declaró.
Finalmente, señaló que no puede dar detalles específicos del proceso penal ni hablar sobre el caso con otras personas, debido a las instrucciones del juez.
Con información de Infobae.



