Luego del fallecimiento de Atanasio García Durán, el exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, compartió una emotiva carta de despedida en la que recuerda la trayectoria de su padre como maestro, formador, político y luchador de izquierda.
En el escrito, el exmandatario estatal destaca la vocación educativa de García Durán, su paso por distintas comunidades, la fundación de instituciones educativas y su participación en movimientos políticos de izquierda.
Cuitláhuac García también hace referencia a la influencia que su padre tuvo en su propia formación y lo define no solamente como su progenitor, sino como su maestro y discípulo.
La despedida combina recuerdos familiares con referencias a la tradición mesoamericana, al Mictlán y al Tonatiuhichan, además de reconocer la labor que Atanasio García desarrolló durante más de cinco décadas en el ámbito educativo y político.
El mensaje concluye con una frase que sintetiza el vínculo entre ambos: “Tu hijo y discípulo se despide de ti y te da la bienvenida”.

Despedida y tu bienvenida
Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay los que luchan muchos años y son como tú, y los hay que enseñan toda una vida, son también imprescindibles como tú.
Te perdemos y te queremos, por eso vuelves, te recibe el Mictlan y el Tonatiuhichan, y la madre tierra te acoge con el amor que nos da la vida y nos la pide de vuelta. Acaso en flores te devuelven, a caso en estrellas que llegan a esta faz y se mezclan con tu ser o renacen, o se quedan y no se irán nunca.
Teñiste con gis de Makarenko las nubes de Chicontepec, los niños de Tlacolulan gritan tus palabras de maestro normalista, que huyó a las comodidades de su natal Xalapa y caminó las veredas del profesor consecuente en La Concepción, Tihuatlán, en Reyes Mantecón, Oaxaca, en Úrsulo Galván, Veracruz, Banderilla y en tu Xalapa que no te dejó ir. Fundaste el ITA (hoy UTUG), la secundaria de La Concha, el CETIS de Banderilla y en más de 54 años de tu vida contagiaste el deseo por aprender y enseñar en tus escolapios. Me cuentan que aún te oyen en la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana y en las aulas de la Normal Manuel Suárez Trujillo, y tus conferencias de la Nueva Escuela Mexicana emprendieron el vuelo para llegar a los pizarrones del magisterio que ama su labor.
Los ideales te persiguieron y nos dejaste lo mejor de ti. Te negaste al charrismo sindical y luchaste por los demás, escribiste de idealismo y congruencia las páginas del movimiento que hizo historia y te puso en el camino de ser el
primer Presidente de Izquierda en el Congreso de Veracruz de la era actual. Sembraste en tantos y tantas la aspiración revolucionaria de ver un México mejor y por el bien de todos.
La sonrisa de tu despedida y tus palabras de gratitud se quedan entre nosotros. No las aceptamos como todo hijo que no te quiere soltar pero en el amor hay cabida para partidas que regresan infinitas y atesoradas en la memoria.
Vivirás en el Toltecáyotl como lo deseaste, en el corazón que construye saber, conocimiento y amor.
Tu hijo y discípulo se despide de ti y te da la bienvenida.
Cuitláhuac García Jiménez.



