Cruz Azul escribió una nueva página en su historia al conquistar su décimo campeonato de liga tras derrotar 2-1 a Pumas UNAM en el Estadio Olímpico Universitario, en una final intensa que mantuvo al borde de la emoción a miles de aficionados.
La Máquina, dirigida por Joel Huiqui, logró sobreponerse a la presión, las dudas y el recuerdo de antiguas derrotas para levantar nuevamente el título y desatar la fiesta entre la afición celeste.
El primer golpe fue de Pumas. El paraguayo Robert Morales adelantó a los universitarios al minuto 30 con un disparo cruzado que silenció por momentos a los seguidores cementeros y encendió la esperanza auriazul.
Pero Cruz Azul reaccionó en la parte complementaria. Un autogol de Rubén Duarte permitió el empate y más tarde Rodolfo Rotondi apareció para marcar el gol que selló la remontada y desató la celebración cementera en Ciudad Universitaria.
El silbatazo final provocó una explosión de emociones entre jugadores y aficionados. Carlos Rodríguez levantó el trofeo mientras el equipo celebraba una conquista que muchos seguidores consideraban una deuda pendiente tras años de fracasos y críticas.
La final también contó con un importante despliegue de seguridad. Más de 3 mil elementos fueron movilizados dentro y fuera del estadio para evitar incidentes entre grupos de animación y mantener el control durante el encuentro.
Con información de La Jornada.




