Ciudad de México.– Momentos de tensión se vivieron durante el Viacrucis de Iztapalapa, donde un sobrecupo en los accesos principales provocó empujones, lanzamiento de objetos y un conato de riña entre asistentes y elementos de seguridad.
Aunque no se reportaron personas lesionadas, el incidente puso en evidencia fallas en el operativo implementado por la alcaldía encabezada por Aleida Alavez.
De acuerdo con Protección Civil, en el punto más crítico se alcanzaron hasta 6.5 personas por metro cuadrado, rebasando los niveles seguros para la movilidad y evacuación. La situación se complicó en las inmediaciones de las vallas que conducen al Cerro de la Estrella, donde la acumulación de personas generó un cuello de botella.
El cierre total de accesos, como medida de contención, dejó a miles de asistentes concentrados bajo el sol, sin suficiente hidratación ni espacios de sombra, lo que elevó la tensión entre la multitud.
Según reportes del C5, el conflicto escaló cuando algunos asistentes intentaron abrir paso por la fuerza, lo que derivó en el lanzamiento de botellas y otros objetos hacia los policías, quienes se vieron obligados a replegarse momentáneamente.
Este retraso impactó el desarrollo del evento religioso por cerca de 18 minutos, mientras se restablecía el control en la zona.
Además, se detectó que la planeación del evento subestimó la afluencia en más de un 20%, lo que provocó saturación en calles cercanas y complicaciones para el paso de servicios de emergencia.
El Viacrucis de Iztapalapa, que cada año reúne a más de un millón y medio de personas, enfrenta así un llamado de atención para mejorar la organización y evitar riesgos mayores en futuras ediciones.




