Cercanísima al extinto Fidel Herrera Beltrán, quien se la heredó, literal, a su sucesor, Javier Duarte de Ochoa, la historia de Anilú Ingram Vallines ha sido una maraña de intereses en busca de beneficios personales. Así lo hizo con el hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong y con quien se le ha cruzado en el camino. Pensó que con sus sonrisas y abrazos podía convencer a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para seguir lucrando con empresas en la Delegación del Infonavit en Veracruz. Un deslave de las Casas del Bienestar en los primeros días de julio destapó la cloaca: nombres de empresas, sobreprecios, viviendas de mala calidad. No fue necesario rascarle mucho y se descubrió la podredumbre. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo esperó un poco para tener el expediente completo y hace apenas unas horas, cuando revisaba los datos de su gira para este fin de semana en Veracruz, dio la instrucción de la salida de Anilú Ingram Vallines. Desesperada, la ex funcionaria salió a declarar que irá a en busca de una candidatura a diputada federal. ¿Cree que de verdad le darán esa salida? Vendedora de espejitos y sonrisas, Anilú Ingram cree que los veracruzanos ya olvidaron sus orígenes y ligas políticas, su entrega a Xóchitl Gálvez Ruiz, la ex candidata presidencial panista que intentó minar la trayectoria de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo. Pero bueno, todo cae por su propio peso y los veracruzanos sabemos quién es Anilú Ingram Vallines.



