La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales supondrá un desafío económico para el sector industrial mexicano, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas, advirtió la presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), María de Lourdes Medina Ortega.
Durante su visita a Xalapa para encabezar la toma de protesta de las representaciones de Canacintra de la región Golfo en Veracruz, la dirigente empresarial aseguró que el organismo está de acuerdo con la implementación gradual de la reforma, aunque insistió en que será indispensable fortalecer la productividad para reducir sus efectos económicos.
Explicó que el esquema aprobado contempla iniciar la reducción de la jornada laboral el próximo año y concluirla en 2030, disminuyendo dos horas por año, lo que permitirá a las empresas ajustar paulatinamente su operación.
Medina Ortega consideró que este modelo responde a los compromisos internacionales adquiridos por México dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque reconoció que la transición representará mayores retos para las empresas de menor tamaño.
Acompañada por el vicepresidente nacional de Canacintra, Ángel Hernández Cázares, señaló que las Mipymes concentran la mayor parte del empleo formal en el país y, por ello, serán las que resientan con mayor fuerza el impacto financiero de la reforma.
La dirigente recordó que alrededor del 98 por ciento de las empresas mexicanas pertenecen a este segmento, mientras que únicamente el dos por ciento corresponde a grandes corporativos, por lo que cualquier cambio en la legislación laboral tiene efectos directos sobre la mayor parte de la economía nacional.
También llamó a reforzar las estrategias para combatir la informalidad, al señalar que en muchos estados más de la mitad de los comercios continúan operando fuera de la formalidad.
Finalmente, indicó que la ampliación del periodo vacacional aprobada en años recientes también ha significado un reto para la industria, particularmente en empresas con trabajadores de mayor antigüedad, debido a los ajustes que deben realizar para mantener sus operaciones.



