Las autoridades venezolanas intensificaron el operativo de respuesta a la emergencia provocada por los recientes sismos con el despliegue de 14 mil militares y policías en La Guaira, considerada la región más afectada por los terremotos, donde las labores de rescate continúan contrarreloj para localizar personas atrapadas entre los edificios colapsados.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que el acceso a diversas zonas devastadas fue restringido para facilitar el trabajo de los rescatistas y garantizar la seguridad durante las operaciones de búsqueda.
Durante un mensaje difundido por la televisión estatal, la mandataria destacó que las primeras 72 horas posteriores al desastre representan la etapa más importante para encontrar sobrevivientes.
«Estas primeras 72 horas son vitales para salvar vidas», sostuvo Rodríguez, al explicar que los más de 14 mil elementos desplegados realizan patrullajes permanentes para apoyar las tareas de emergencia y mantener el orden en las áreas siniestradas.
La funcionaria informó además que el servicio eléctrico en La Guaira registra un avance cercano al 60 por ciento en su restablecimiento, aunque advirtió que la situación sigue siendo crítica debido a los severos daños ocasionados por los movimientos telúricos.
En medio de la emergencia, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) alertó que hasta 6.76 millones de personas podrían resentir las consecuencias del desastre. De ese total, aproximadamente dos millones residen en Caracas.
Los especialistas consideran que el impacto fue mayor debido a que los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurrieron con poca diferencia de tiempo, incrementando el nivel de destrucción en viviendas e infraestructura.
La directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas, Loyce Pace, señaló que el temor sigue presente entre quienes sobrevivieron al desastre.
«La gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares», manifestó la representante humanitaria.
El reporte oficial mantiene en 920 la cifra de personas fallecidas, mientras que los heridos superan los 3 mil 300 y los desaparecidos rondan los 51 mil.
En diversas comunidades, familiares y habitantes participan en la remoción de escombros con la esperanza de encontrar personas con vida, mientras la situación humanitaria se agrava por la creciente demanda de alimentos, agua, medicinas y otros insumos básicos.
En Maiquetía y poblaciones cercanas ya se observan largas filas para conseguir productos esenciales. Al mismo tiempo, los rescatistas enfrentan obstáculos por la concentración de personas y el tránsito constante de motocicletas, factores que dificultan mantener el silencio indispensable para detectar señales de vida bajo los restos de las construcciones derrumbadas.
Con información de AP.



