Miles de productores de caña de azúcar de la zona centro de Veracruz enfrentan una de las mayores crisis fitosanitarias de los últimos años debido a la propagación del hongo Fusarium sacchari, enfermedad que ha devastado cultivos completos y provocado pérdidas de hasta el 90 por ciento de la producción.
De acuerdo con información publicada por Palabras Claras, la afectación comenzó durante 2024 y actualmente impacta a cerca de 7 mil 500 abastecedores de los ingenios La Gloria y El Modelo, ubicados en una región que comprende municipios como Actopan, Alto Lucero, Úrsulo Galván, Puente Nacional, La Antigua y Paso de Ovejas.
Los productores señalan que la enfermedad apareció inicialmente en parcelas cercanas a la zona de Mozomboa, donde durante la construcción del Tren Maya operaron numerosos camiones que transportaban balastro hacia la península de Yucatán. Entre los cañeros existe la versión de que el hongo pudo haber llegado adherido a las llantas de esas unidades, debido a que anteriormente ya se había detectado en aquella región del país.
Conforme avanzó la enfermedad, los daños comenzaron a reflejarse en la disminución de la producción durante la pasada zafra y actualmente algunos productores ya recibieron notificaciones de preliquidación con saldo en cero, lo que significa que no recuperarán los recursos invertidos en la siembra, fertilizantes, agua y mantenimiento de sus cultivos.
Según el reporte, el problema fue denunciado públicamente desde hace meses; sin embargo, los productores aseguran que no recibieron respaldo por parte de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca de Veracruz para enfrentar la emergencia.
La situación volvió a hacerse evidente el pasado fin de semana durante una entrega de fertilizantes en Úrsulo Galván, donde varios productores cuestionaron la ausencia de apoyos específicos para combatir el Fusarium, al señalar que en estados como Campeche y Quintana Roo sí se implementaron programas para atender la plaga.
Entre los testimonios difundidos destaca el de una mujer de la tercera edad, quien lamentó que el fertilizante recibido ya no le será útil porque la totalidad de su cultivo fue destruida por el hongo.
El Fusarium sacchari invade los tallos de la caña, provoca su secado progresivo, amarillea las hojas y reduce considerablemente el desarrollo de la planta. Cuando el daño es avanzado, los ingenios optan por cancelar el corte de esas parcelas debido a que ya no resulta rentable procesarlas.
Además del impacto económico inmediato, la recuperación de los terrenos afectados requerirá nuevas siembras, semilla certificada, tratamientos fitosanitarios y varios años de trabajo antes de volver a obtener rendimientos normales.
Los productores advierten que, si la propagación del hongo no es contenida, la afectación podría extenderse aún más y comprometer una actividad estratégica para Veracruz, entidad que se mantiene como el principal productor de caña de azúcar del país.
Con información de Palabras Claras



