XALAPA, Ver., 28 de octubre de 2026.— Con pagos de apenas 8 a 12 pesos por kilogramo de café cereza, productores de Veracruz comenzaron la cosecha 2026-2027 en medio de la incertidumbre y exigieron al Gobierno federal aplicar la nueva ley cafetalera, instalar la Comisión Nacional del Café y revisar las importaciones de grano extranjero de menor precio.
Durante una conferencia de prensa, integrantes de la Comisión de Seguimiento de Precios del Café de Veracruz advirtieron que los agricultores enfrentan varios problemas al mismo tiempo: fluctuaciones de las cotizaciones internacionales, costos de comercialización, variaciones del dólar y mayor entrada de café robusta.
En la reunión participaron Fernando Celis, de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras; Gabriel Galván, de la Coalición Nacional de Organizaciones de Productores de Café, y José Julio Espinosa, de la Unión Nacional de Productores de Café de la CNC.
Celis explicó que los primeros cortes se están pagando entre 8 y 12 pesos por kilo de café cereza. Aunque las organizaciones esperaban que las compras de mayor volumen comenzaran cerca de los 17 pesos por kilogramo, la caída reciente de las cotizaciones internacionales las llevó a ajustar su estimación a unos 16 pesos.
El representante aclaró que ese monto es un cálculo de los productores y no un precio garantizado por las empresas compradoras. También señaló que parte de los primeros cortes corresponde a café de maduración desigual y menor rendimiento.
Denuncian descuentos y falta de información sobre los precios
Los cafetaleros cuestionaron que el precio que reciben por su cosecha no refleje plenamente el valor del café mexicano en los mercados internacionales.
Según las cifras presentadas por Celis, el arábigo lavado mexicano puede obtener un diferencial positivo cercano a 30 dólares por quintal en el mercado de exportación. Sin embargo, afirmó que ese valor no se reconoce por completo en las compras realizadas a los agricultores.
También denunció que algunas compañías consideran hasta 100 dólares por quintal en gastos de comercialización y utilidades. Los productores compararon esa cifra con costos que, según sus referencias, rondarían los 60 dólares por quintal en Colombia y Honduras.
Por ello, pidieron a las empresas explicar cómo calculan los descuentos y qué conceptos incluyen en el precio que ofrecen a los cafetaleros.
Otro de los factores que señalaron es el tipo de cambio. Celis sostuvo que la apreciación del peso frente al dólar reduce los ingresos en moneda nacional provenientes de las ventas internacionales, aunque el impacto depende de las cotizaciones y de las demás condiciones comerciales.
Importaciones de robusta aumentan, según las organizaciones
Los productores advirtieron que el crecimiento de las importaciones de café robusta también afecta la comercialización del grano nacional.
De acuerdo con información de exportadores brasileños citada durante la conferencia, en septiembre se enviaron a México alrededor de 179 mil 519 sacos de café, lo que representaría un aumento cercano al 79 por ciento frente al mismo mes del año pasado.
Los dirigentes señalaron que el robusta suele tener un precio inferior al arábigo lavado mexicano y puede utilizarse para elaborar café soluble de bajo costo. A su juicio, esta diferencia favorece la sustitución de materia prima nacional en algunos productos.
Durante sus declaraciones mencionaron a Nestlé y Walmart al cuestionar la oferta de productos solubles económicos, aunque no presentaron pruebas que acrediten por sí mismas alguna práctica comercial ilegal por parte de esas empresas.
La propuesta de las organizaciones es limitar las importaciones de robusta al 30 por ciento del consumo nacional y procurar que el 70 por ciento restante se abastezca con café mexicano.
Exigen que entre en operación la nueva ley cafetalera
José Julio Espinosa recordó que la legislación del sector fue aprobada el 19 de diciembre de 2025, pero afirmó que los productores todavía esperan avances claros para poner en funcionamiento la Comisión Nacional de Desarrollo de la Caficultura.
Los representantes consideran que ese organismo debe reunir a productores, industriales, exportadores, consumidores y dependencias federales para discutir los precios, los costos de comercialización y las condiciones del mercado.
Celis señaló que han solicitado información a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y que, según lo que conocieron en agosto, el reglamento seguía en revisión jurídica.
Los cafetaleros reclamaron que se publiquen estudios oficiales sobre costos, precios regionales e importaciones, y que se instalen los comités previstos para dar seguimiento a la comercialización y a los precios del café.
También pidieron la participación de la Secretaría de Economía, SEGALMEX, Hacienda y Bienestar, entre otras instituciones que, de acuerdo con sus planteamientos, deben coordinar acciones para atender los problemas del sector.
Piden créditos baratos y apoyos para renovar plantaciones
Las organizaciones presentaron otras propuestas para mejorar las condiciones de producción. Entre ellas destacan ampliar el acceso a los programas Producción para el Bienestar y Fertilizantes, así como crear créditos para renovar cafetales con tasas de interés máximas del 8 por ciento anual y periodos de gracia hasta que las nuevas plantaciones comiencen a producir.
También solicitaron actualizar el Padrón Nacional de Productores de Café, georreferenciar las parcelas y reunir información sobre las condiciones de cultivo para mejorar la distribución de los apoyos.
Otra petición es crear un fondo nacional para reconocer los beneficios ambientales de los cafetales bajo sombra, que contribuyen a conservar árboles y suelos.
En el mercado interno, los cafetaleros plantearon impulsar el consumo de café mexicano tostado y molido hasta alcanzar el 70 por ciento del consumo nacional, además de respaldar la venta directa de productos de calidad, orgánicos, de comercio justo y de origen.
Los representantes añadieron que la roya, otras enfermedades y los cambios climáticos afectan los cultivos y pueden elevar los costos de producción. Por eso, solicitaron fortalecer los programas de prevención y renovación de plantaciones.
Los dirigentes llamaron al Gobierno federal a atender sus demandas antes de que avance la cosecha. Advirtieron que, sin reglas claras, información pública y mecanismos efectivos de regulación, los productores seguirán expuestos a precios que consideran insuficientes para sostener sus actividades.



