El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pronunció su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en medio de la salida de numerosas delegaciones de la sala, a cuyos integrantes llamó “cobardes” y a quienes desafió a retirarse si todavía permanecían en el recinto.
“Si hay otros cobardes que no se han retirado de la sala, por favor, háganlo ahora”, expresó el mandatario israelí antes de defender la actuación de su gobierno en la Franja de Gaza.
Durante su intervención, Netanyahu negó que Israel haya cometido un genocidio contra la población palestina y calificó las acusaciones como “la mayor mentira del siglo”. También agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, su respaldo y destacó su valentía “para salvar a la civilización”.
El primer ministro llamó además a los judíos de todo el mundo a caminar “con la frente en alto”.
Sin embargo, sus declaraciones contrastan con las conclusiones de una comisión independiente de investigación establecida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que determinó que Israel cometió cuatro de los cinco actos contemplados en la Convención sobre el Genocidio de 1948.
La comisión documentó actos como muertes, lesiones graves, condiciones de vida destinadas a provocar la destrucción total o parcial de la población palestina y medidas para impedir los nacimientos.
Su presidenta, Navi Pillay, señaló que existían elementos para concluir que había intención de destruir a los palestinos de Gaza mediante actos que cumplen los criterios establecidos en la Convención.
Las autoridades palestinas reportan más de 73 mil personas fallecidas en Gaza desde el inicio de la ofensiva israelí, que comenzó tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, cuando murieron cerca de mil 200 personas en el sur de Israel.
En el ámbito judicial, Sudáfrica presentó una demanda por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia. Asimismo, Netanyahu enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Israel no reconoce la jurisdicción de ese tribunal.
Mientras Netanyahu intervenía en la Asamblea General, la Policía de Nueva York detuvo a alrededor de un centenar de manifestantes en favor de Palestina en las inmediaciones de la sede de la ONU. Entre los detenidos se encontraban la actriz Susan Sarandon y la candidata al Congreso Darializa Ávila.
En otro discurso, grabado para la Asamblea General, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, acusó a Israel de llevar a cabo una política de “discriminación racial, limpieza étnica y terrorismo” contra los palestinos, con el propósito de obligarlos a abandonar su tierra.
“Es un plan colonial maligno cuyo objetivo es hacer imposible la vida de los palestinos en su tierra”, afirmó Abbas.



